Te
fuiste demasiado pronto, hace tanto ya y sin embargo te recuerdo tal como eras.
Aún
creo ver tus lindos ojos, tu sonrisa pícara, tu rostro serio, elegante y
escuchar tu voz llamándome, esa voz que tengo grabada en lo más profundo de mi
alma.
Ojalá
la vida te hubiese dado más tiempo y a mí el regalo de estar a tu verita.
Ojalá
me hubiera permitido besarte más.
Ojalá
hubiera encontrado tus brazos en mi oscuridad y acurrucada entre ellos, sentir
consuelo.
He
tenido que levantarme sin tu presencia pero sí con tus enseñanzas, ellas son
luz en mi vida.
Sé
que estarías orgulloso de mí porque siempre lo estuviste.
Tu
niña, esta noche, quiere soñar que es niña y que está a tu verita como tú
siempre le pedías.
m