lunes, 1 de julio de 2013

NO ME GUSTA

                     

No me gusta la mentira ni las medias verdades.
No me gusta que me busquen con dobles intenciones.
No me gusta la hipocresía y que con ella me confundan.
No me gusta descubrir que no eres quien yo creí.
No me gusta….. y no me gustas.
                        
                                     m

martes, 25 de junio de 2013

EL SENDERO


La vida es como un sendero.
Un sendero con su principio y su final.
Un sendero que caminas unas veces despacito y otras a toda velocidad.
Un sendero que hacia delante siempre debes andar pues es muy peligroso si hacia atrás vas.
A lo largo del sendero con todo tipo de personas te encontrarás.
Muchos elogios escucharás y amistad eterna te prometerán.
Todo mentira será, el día que no les intereses fácilmente te ignorarán.
Pero en ese caminar también encontrarás alguno que siempre te diga la verdad, sus palabras no siempre serán elogios, a veces te molestarán pero siempre sinceras serán porque él de verdad te querrá.
Cuando te topes con alguien así, no lo dejes escapar, igual un amor tan sincero no vuelvas a encontrar.
                                         
                                              m


martes, 11 de junio de 2013

APRENDÍ

                                                       

Que la distancia puede causar nostalgia, pero nunca un olvido.

De una forma positiva  aprendí, que no importa lo que suceda o lo ruin que parezca el día de hoy, la vida continúa y mañana saldrá el sol.

Aprendí que se puede conocer bien a una persona, por la forma en que reacciona ante tres cosas: Un día lluvioso, un equipaje perdido y los haces de luz  de un árbol de Navidad que se entrelazan.

Aprendí que no importa el tipo de relación que tengas con tus padres, sentirás su falta cuando ellos no estén.

Aprendí que saber ganar en la vida no es lo mismo que saber vivirla.

Aprendí que la vida, a veces, nos da una segunda oportunidad.

Aprendí que vivir no es sólo recibir, también es dar.

Aprendí que si buscas la felicidad,  te ilusionas pero si centras la atención en la familia, en la pareja, en los amigos, en las necesidades de los demás, en el trabajo y en intentar hacerlo todo mejor, la felicidad te encontrará a ti.

Aprendí que siempre que decido algo con el corazón abierto, generalmente acierto.

Aprendí que cuando siento dolor, no necesito ser yo un dolor para los demás.

Aprendí que diariamente necesito llegar y hablar con alguien.

Aprendí que  todos necesitamos un toque humano, sentir una mano amiga, recibir un abrazo afectuoso o simplemente una palmada amistosa en la espalda.

Aprendí que aún tengo mucho que aprender.

Aprendí que las personas se olvidarán de lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las trataste.

Aprendí que la mentira nunca es buena, mata y envenena.

Por ello reflexioné, y aprendí que nuestra vida pasa muy rápido, algunas más que otras, más difíciles o más fáciles pero siempre debemos aprovecharla.

Recuerden, hoy es el día de mañana que tanto les preocupaba ayer.

                                                             m

domingo, 26 de mayo de 2013

SIEMPRE

                                                           

Cuando ante mis ojos el mundo se oscurece
tú invades mi pensamiento
y muy, muy despacito susurro
si en mi vida tú estuvieses ...
 m

lunes, 29 de abril de 2013

FRANCISCO

                                                                   

Hacía pocos meses que ése era tu hogar y el azar de la vida hizo que yo cruzara su portal.
A lo lejos te vi, caminabas lentamente, te ayudabas con un andador, mis ojos siguieron tus pasos y mis pasos los tuyos hasta llevarme a ti.
Estabas bajo un naranjo preparando la tierra para sembrar en tu huerto.
Un huerto que aún no era huerto.
Comenzamos hablar, no recuerdo con exactitud aquellas primeras palabras, lo que sí recuerdo es que detrás de aquellas vinieron otras muchas, largas conversaciones mantuvimos, conversaciones que siempre quedarán entre tú y yo.
Comencé a ir día tras día a intentar ayudarte en tu huerto.
Tú me enseñaste a cavar, a sembrar, a regar e incluso a podar.
Mucha paciencia tuviste conmigo pero yo también contigo.
Cómo me regañabas cuando me equivocaba pero yo nunca me enfadé, sonriendo te decía:
Francisco, vale, ya lo he aprendido, ya no lo hago mal más.
Nunca había cogido una azada ni había sembrado, nunca había cultivado, era mi primera vez pero esto tú no lo entendías y me echabas unas.
Sin embargo, pienso que era todo puro teatro porque te lo pasabas en grande conmigo.
Todas las tardes esperabas impaciente mi llegada y con una gran sonrisa me recibías.
Ay de mí, si me retrasaba,  allí estabas tú y tu regañina.
Tarde tras tarde, día tras día cultivando la tierra conseguimos crear un bonito huerto.
Ya no estábamos solos, primero nos acompañó Antonio y más tarde se nos unió Eulogio.
Pero el huerto era tuyo y mío, eso tú me decías y eso era lo que yo sentía.
Tú me decías que yo te daba alegría, no sé bien quién le daba más alegría a quién.
Como han llorado mis ojos y mi corazón entre tu huerto, sólo lo sabes tú.
Nunca olvidaré como te esmerabas en secar mis lágrimas e intentabas hacerme reír.
Me contabas miles de anécdotas intentando alejar mi sufrimiento, bien sabes que no siempre lo conseguías pero también bien sabes que siempre te sonreía.
Así eras tú feliz y así era yo feliz, viéndote a ti feliz.
Pero como todo termina, así termina la vida.
Un día te fuiste, nos dió tiempo a despedirnos.
Ya no estás tú, ya no hay huerto, sólo queda la tierra y en ella nuestra huella.
Esa tierra que te unió a ti y a la niña, como tú me llamabas.
Pues desde aquí esa niña te dice:
Coge la azada, ponte la gorra, prepara la tierra para cuando yo llegue, te llevo simiente de pimientos, de tomates, …     y tranquilo, no olvido el mancaje.

                                             m
 

sábado, 20 de abril de 2013

SU CAMINAR



En un instante,  su día se convirtió en noche,  su noche en pesadilla.
Ella camina su sendero,  apartando la oscuridad para no tropezar.
No le es fácil, a cada paso un obstáculo y con él, un echar hacia atrás.
Día tras día, así es su caminar.
Ella no se rinde porque aprendió a luchar.
Una lucha cada vez más serena aunque el alma se le muera.
Ella no se rinde y jamás lo hará.
Siempre seguirá buscando la luz entre la oscuridad.
Esa luz que la guiará a dónde ella quiere llegar.

                                           m

miércoles, 10 de abril de 2013

LOS MACHINES



Repartidos por España andan los miembros de una familia cuyo origen es un pueblo de la Alpujarra andaluza.
Éstos se apellidan García.
Qué puedo decir yo de los García, si yo soy un García.
Quien me conoce a mí, los conoce a ellos porque yo soy como ellos y ellos son como yo.
No sólo compartimos genes y apellido sino también el temperamento, el carácter y la cabezonería, entre otras muchas cosas.
Tenemos muchos defectos pero también alguna que otra virtud.
Hace unos días después de muchos, muchos años, volvimos a estar juntos, por desgracia ya no todos porque algunos ya partieron.
Contamos con nuevas incorporaciones, incorporaciones encantadoras.
Y todos los García, los mayores, los medianos, los jóvenes, los niños y las nuevas incorporaciones hemos pasado momentos inolvidables, llenos de alegría y cómo no, de nostalgia por aquellos que ya no están y que nunca olvidaremos, en el pueblecito de nuestros orígenes tan querido por nosotros.
He de contaros que en este pueblo de la Alpujarra a esta familia García, nos apodan” Los machines”.
No sabemos bien el por qué, dicen que hubo una vez un García que cantaba  muy bien, tan bien como Antonio Machín y que de ahí viene.
No sé yo, porque ese don no lo heredé!!.
Pero nos da igual de dónde venga, nosotros somos los García, orgullosos de ser ” Los machines”.
Desde aquí, con mis humildes palabras quiero homenajear a” Los machines” y en especial a los que se fueron tan pronto.
Estoy segura que se sintieron tan felices como nosotros y que nos acompañaron en todo momento.
Y a los que aún permacemos aquí, no lo olvidéis “El año que viene más”.
Un beso y como dicen mis primos:
          ¡VIVA LOS MACHINES!


                                              
                                                  m