miércoles, 7 de agosto de 2013

CARTA A UNA AMIGA

                                                             
     

Me ha alegrado mucho saber de ti pero también me ha entristecido enterarme que no has estado bien.
Ya sabes que puedes contar conmigo, que aquí estoy si me necesitas.
Yo estoy bien, no me puedo quejar.
Ahora mismo estoy viviendo una etapa serena, tranquila e intento disfrutarla al máximo junto a mi familia y mis amigos.
Deseo tanto que tú llegues a este punto, mi querida amiga.
Refúgiate en el amor a los demás y regálalo como yo hago, a mí ésto me ha ayudado mucho.
Yo soy feliz dando sin esperar nada a cambio pero sin embargo recibo tanto, ellos también me dan amor y su amor me hace fuerte, tan fuerte que soy capaz de afrontar aquello que hace no mucho, me hundía en la tristeza.
Podrías acercarte a la sede de Cáritas de tu ciudad, allí podrías colaborar en alguna actividad.
Estoy segura que tienes tanto bueno en tu corazón, regálalo y verás como tu vida cambia, ya no pensarás sólo en ti, sino también en los demás.
No importa que tu fe no sea muy fuerte, tú comienza andar y déjate llevar.
Todo está en ti, sólo tú puedes salir de dónde estás y sólo tú has de tomar la decisión.
Tómala ya, mira hacia delante y camina, algunas veces irás rápido otras en cambio, tus pasos pesarán mucho y se harán lentos pero no temas, siempre encontrarás una mano amiga dispuesta a compartir ese peso y juntos, el paso se aligerará.
Hace ya tiempo que te brindé la mía, cógela cuando la necesites.
He decidido hacer esta carta pública, solo por ti.
Es mi pequeño granito para que despiertes, como yo un día desperté.
Un beso
        m                                            

6 comentarios:

Pedro Luis López Pérez (PL.LP) dijo...

Una hermosa carta llena de Amistad, Solidaridad y Energía.
Abrazos.

Claro de Luna dijo...

Hermosa carta Maribel, plena de esperanza , amor y ánimo para un querida amiga : Glorita . También me sumo y comparto esa cuota de fe y esperanza.
Un fuerte abrazo
Cristina

Saudades8 dijo...

Maribel preciosa carta donde se abren horizontes para el corazón ante quien no sabe verlos, dar cariño y amor sin esperar nada a cambio es el mejor camino para la felicidad.

Un cariños abrazo,

Rosa Mª Villalta dijo...

Querida Maribel, lloro de emoción al leer tu carta, pues aunque no gozo de paz, sí gozo de tu amistad y eso es un regalo de Dios.
Ojalá encontrara esa paz que tanto deseo y transmitir a los demás alegría y armonía.
Ojalá tuviera tantas cosas que transmitir como lo haces tú.
Un millón de gracias Maribel.
Besos. Rosa.

CHARO dijo...

Una carta preciosa y con los mejores y más sabios consejos.....Estoy de acuerdo contigo en lo que dices de ser voluntaria: se evita pensar en una misma y al ayudar a otros te estás ayudando a tí misma, practiqué el voluntariado durante 15 años y mi experiencia fue maravillosa, ahora solo lo hago de vez en cuando.Besicos

Anónimo dijo...

Cuando haya leído tú amiga esta linda carta. Seguro sé habrá sentido fortalecida, por estos tus sabios consejos.

Un abrazo.